martes, 23 de julio de 2013

El espacio de la comunicación

¿Por qué es necesario seguir hablando del lugar de la comunicación? ¿Por qué seguimos pensando la especificidad de la comunicación? 

Como campo de estudio generado a partir del aporte de diversas disciplinas más consolidadas, hoy seguimos pensando y aportando a la constitución de un espacio, una dimensión propia, y así, pegando codazos en las empresas, los proyectos sociales, las oficinas estatales, etcétera, los comunicadores nos hacemos lugar para participar y asistir a completar el rompecabezas del cambio.

El corse de los mensajes nos tiene un poco atrapados. Cuán difícil es profesionalmente trascender lo informativo de la comunicación para abordar procesos, para promover el desborde hacia el encuentro sociocultural. Será hora de asumir que ese lugar no existe a menos que trabajemos por construirlo. No viene dado, no es previo, no surge el día que nos recibimos en la universidad y en muchos espacios de trabajo es un no lugar.

Creo que eso es lo que más me gusta de la comunicación. Es un campo abierto, con miradas múltiples, con algunos vicios, muchos padres filosóficos y personas, ingenieros de los vínculos y promotores de la participación, que día a día piensan cómo construir puentes que nos pongan en contacto.

Les alcanzo una pala y un disparador para seguir pensando cómo construimos este puente:

los nuevos paradigmas de la comunicación nos ayudan a visualizar cierta ampliación de nuestras competencias como productores y consumidores de medios masivos. La comunicación desde los nuevos paradigmas es un eco, una sinergia individual/colectiva, una sintonía que incluye y a la vez excede lo simbólico, porque lo rebasa. Nuestra tarea actual desde estos registros de la cuestión comunicacional es más diversa, en tanto se interesa por las relaciones de afectación mutua de los actores sin concentrarse exclusivamente en códigos y mensajes.” Sandra Massoni, 2013.

lunes, 1 de julio de 2013

Comunicadores y facilitadores

Hace tiempo que escucho, escribo y pienso en los comunicadores como facilitadores. Facilitadores del diálogo, del encuentro, de la participación, etcétera. Creo que es un concepto difícil de explicar y tal vez, complicado para dar cuenta de cómo funciona en el trabajo profesional con los actores.¿Qué es ser facilitador? ¿Cuál es su rol y cómo opera?



Una reunión de equipo, con profesionales diversos con grados de decisión diferentes, estudiantes, voluntarios, entre otros, me llevó a reflexionar sobre ese rol y allí surgieron algunos indicios de respuestas a estas preguntas. En la preparación de un evento comunitario, uno de los actores involucrados en la organización toma un rol autoritario y adelanta que tendrá una actitud severa durante el evento para que todo se cumpla según lo pautado en el cronograma. Los integrantes del equipo con menor grado de poder y decisión se sienten intimidados. Algunos ponen caras de preocupación o hastío, otros responden defendiéndose por adelantado y otros contestan agresivamente. La situación se vuelve tensa rápidamente y el evento es en 2 días.

Todas las situaciones multiactorales son momentos en los que surgen intereses personales, colectivos, egos y conflictos con los niveles de poder o decisión. El comunicador es aquel que puede recoger lo dicho (y lo no dicho!), es el que retoma las palabras y actitudes expresadas para darles valor y a la vez buscar la forma de que trabajen a favor del cambio. Podemos decir que facilitador es el que puede construir a partir de las más diversas situaciones, incluso desde el conflicto? No vamos a ser naif, es claro que hay grados diversos de conflictividad lo que se traduce en mayores o menores posibilidades de acción.  

En esa reunión fue vital retomar todas las voces, recoger lo central de lo dicho para abordar lo que se estaba tratando, la organización de un evento comunitario, y promover un clima de cooperación y de compromiso con las actividades, así como contagiar la alegría de formar parte de un evento que promocionaría el trabajo que todos los actores vienen realizando, importante y transformador de la vida de una comunidad.

Salir de la situación de catarsis, en la que los actores ponen en la mesa de participación sus frustraciones o conflictos, que tal vez no estén relacionados con lo que convoca, creo es una característica del comunicador como facilitador.  Poder leer esos momentos, sin estigmatizaciones, sin negar la palabra o la opinión, reconocer los dichos y retomarlos para facilitar el objetivo del encuentro y para que no detengan la acción, es un abordaje posible de las situaciones multiactorales que puede hacer el comunicador como facilitador.